Diálogo final entre ella misma:

– No puedo más, estoy rota. Acaba con este dolor,… este abismo sin rumbo, sin sentido, sin fe,… sin ilusiones,… sin una sola razón, ¡dame una razón! Ninguna encuentro yo. El mundo es feo, triste, cruel, injusto, miserable, despiadado,… vacío, horrible,… prefiero morir,… déjame morir.
– ¡Yo resurjo! Conseguiré dominarme. ¡Estoy aquí,… para pararte!
– ¡Patética, no durarás ni unos instantes! Tú huyes,… cedes, a todo le temes.
-¡No. Yo, ahora me defiendo!
– Tú no puedes. Tú te rompes.
– ¡Me repongo!
– Te caes.
– ¡Me levanto!
– Duele.
– ¡Sí, pero lo aguanto!
– Todo te hiere.
– ¡A mis heridas busco cura, eres tú quien las mantiene!
– En la vida pierdes.
– ¡Sí, pierdes, ¿y qué?, pero aprendes. Yo amo!
– Y te hacen daño.
– El riesgo asumo,… a veces gano. ¡Yo, yo decido. Soy mi alma. Soy mi cuerpo. Yo digo. Yo hago. Yo crezco. Yo elijo. Yo cambio. Yo lucho. Yo siento.
¡Yo soy: VERBO!

Imagen cartel película: "VERBO".

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